La insuficiencia cardíaca congestiva (ICC) se produce cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre rica en oxígeno a las células del organismo. El débil bombeo del corazón permite que se acumule líquido en los pulmones y otros tejidos del cuerpo, lo que se denomina «congestión».
La ICC es generalmente un proceso lento que empeora con el tiempo. Es posible no tener síntomas durante muchos años. Esta lenta manifestación y progresión de la ICC se debe a los esfuerzos del corazón por compensar por su debilitamiento gradual. Lo hace aumentando de tamaño y esforzándose por bombear más rápidamente para que circule más sangre por el cuerpo.
¿Quiénes tienen un mayor riesgo de ICC y cuáles son sus causas?
Según la Asociación Americana del Corazón, las personas mayores de 40 años de edad tienen una probabilidad de 1 en 5 de tener ICC en algún momento de su vida. Casi 5 millones de personas en los Estados Unidos, principalmente personas mayores, sufren de ICC, y el número sigue aumentando, registrándose alrededor de 400.000 casos nuevos cada año. Esto se debe al hecho de que, en la actualidad, la gente vive más y sobrevive a otros problemas médicos, tales como los ataques cardíacos, que aumentan el riesgo de padecer ICC. Las personas que sufren de otros tipos de enfermedades cardiovasculares también tienen un mayor riesgo de ICC.
Factores de riesgo de ICC:
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas permiten determinar qué lado del corazón no funciona adecuadamente.
Si el lado izquierdo del corazón no funciona bien (insuficiencia cardíaca izquierda), se acumulan sangre y mucosidades en los pulmones. El paciente pierde fácilmente el aliento, se siente muy cansado y tiene tos (especialmente de noche). En algunos casos, los pacientes expulsan un esputo sanguinolento al toser.
Si el lado derecho del corazón no funciona bien (insuficiencia cardíaca derecha), se acumula líquido en las venas porque la sangre circula más lentamente. Los pies, las piernas y los tobillos comienzan a hincharse. Esta hinchazón se denomina «edema». A veces el edema puede extenderse a los pulmones, el hígado y el estómago. Debido a la acumulación de líquido, el paciente tiene la necesidad de orinar con mayor frecuencia, especialmente de noche. La acumulación de líquido además afecta a los riñones, reduciendo su capacidad para eliminar sal (sodio) y agua, lo cual puede dar lugar a una insuficiencia renal. Cuando se trata la ICC, los riñones generalmente vuelven a funcionar normalmente.
A medida que la insuficiencia cardíaca empeora, el corazón se debilita y comienzan a manifestarse los síntomas. Además de los que se mencionan más arriba, la ICC puede presentar los siguientes síntomas:
- Dificultad para respirar o permanecer acostado, porque se pierde fácilmente el aliento.
- Cansancio, debilidad e incapacidad para hacer ejercicio o realizar actividades físicas.
- Aumento de peso debido al exceso de líquido.
- Dolor en el pecho.
- Falta de apetito o indigestión.
- Venas hinchadas en el cuello.
- Piel fría y húmeda.
- Pulso rápido o irregular.
- Agitación, confusión, falta de concentración y problemas de la memoria.
¿Cómo se diagnostica la ICC?
La mayoría de los médicos pueden hacer un diagnóstico provisional de ICC basándose en la presencia de edema y la falta de aliento.
- Con un estetoscopio, el médico puede auscultar el pecho para tratar de detectar los estertores crepitantes que indican la presencia de líquido en los pulmones, el sonido característico de válvulas defectuosas (soplo cardíaco) o la presencia de latidos muy rápidos. Dando sobre el pecho ligeros golpes con los dedos (percusión), el médico puede determinar si hay líquido acumulado.
- Una radiografía de tórax puede mostrar si el corazón está agrandado y si hay líquido en los pulmones o alrededor de ellos.
- Puede realizarse una electrocardiografía (ECG) para detectar latidos irregulares (arritmia) y esfuerzo cardíaco. La electrocardiografía también puede indicar si el paciente ha sufrido un ataque al corazón.
- Puede realizarse una ecocardiografía para evaluar el funcionamiento de las válvulas, el movimiento de la pared cardíaca y el tamaño del corazón. Una medida que típicamente se toma durante una ecocardiografía es la fracción de eyección ventricular izquierda o FEVI del corazón. Durante un latido cardíaco, que es una acción de bombeo en dos fases, el corazón se contrae y se relaja. Cuando el corazón se contrae, expulsa (o eyecta) la sangre de los ventrículos. Cuando el corazón se relaja, los ventrículos se llenan de sangre. Por más fuerte que sea la contracción, el corazón nunca eyecta toda la sangre de los ventrículos. La FEVI es el porcentaje de sangre expulsada del ventrículo izquierdo con cada latido. La FEVI en un corazón sano es de entre un 55 y 70 por ciento. La FEVI puede ser menor si el corazón ha sido dañado.
Otras técnicas imagenológicas, tales como la ventriculografía nuclear y la
angiografía, permiten confirmar el diagnóstico y determinar la gravedad de la enfermedad cardíaca.
¿Cómo se trata la ICC?
Existen diversos tratamientos que ayudan a reducir el esfuerzo del corazón, entre ellos, los cambios en el estilo de vida, los medicamentos, las intervenciones transcatéter y la cirugía.
Cambios en el estilo de vida
- Si fuma, deje de hacerlo.
- Aprenda a controlar la presión sanguínea, los niveles de colesterol y la diabetes.
- Siga una dieta moderada, baja en calorías, grasas saturadas y sal.
- Limite su consumo de alcohol.
- Limite su consumo de líquidos.
- Pésese todos los días para poder detectar una acumulación de líquido.
- Comience un programa de ejercicios aeróbicos aprobado por el médico.
- Realícese un estudio de detección de la apnea obstructiva del sueño (AOS), si sospecha que la padece. En los pacientes con ICC, la AOS puede agravar la enfermedad debido al esfuerzo al que se ve expuesto el corazón durante el sueño.
Medicamentos
Los estudios demuestran que los medicamentos también ayudan a mejorar el funcionamiento del corazón, permitiendo al paciente hacer ejercicio y disfrutar de otras actividades físicas más fácilmente. Los siguientes medicamentos se administran comúnmente a pacientes con ICC:
Intervenciones coronarias percutáneas
- Angioplastia: Un procedimiento utilizado para abrir las arterias estrechadas por acumulaciones de placa grasa. Se realiza en un laboratorio de cateterización cardíaca. Los médicos emplean un tubo largo y delgado denominado «catéter» que lleva un pequeño globo (o balón) en la punta, el cual se infla en el lugar de la obstrucción de la arteria para comprimir la placa grasa contra la pared arterial.
- Implantación de stent: Se realiza junto con la angioplastia con balón. El stent es una malla metálica de forma tubular que se implanta en la zona de la arteria obstruida por placa. El stent, montado sobre un catéter que tiene un globo en la punta, se introduce por la arteria y se ubica en el lugar de la obstrucción. A continuación, se infla el globo, lo cual abre el stent. Luego se retira el catéter con el globo desinflado, dejando el stent en su lugar. El stent abierto mantiene abierta la arteria e impide que ésta se contraiga.
- Tratamiento con fármacos inotrópicos: Aumenta la capacidad de bombeo del corazón. El medicamento se administra a través de un pequeño catéter que se coloca directamente en una arteria.
Procedimientos quirúrgicos
La mejor manera de prevenir la insuficiencia cardíaca es practicar hábitos de vida sana que reduzcan las probabilidades de padecer una enfermedad del corazón. También es importante averiguar si uno tiene algún factor de riesgo que contribuya a la insuficiencia cardíaca, tal como hipertensión arterial o enfermedad arterial coronaria. Muchos pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva pueden ser tratados con éxito, generalmente con una intervención coronaria percutánea.
Los pacientes deben seguir cuidadosamente los consejos del médico para poder disfrutar de una vida plena y productiva.
Más información en este sitio Web:
Cardiomiopatía
Información sobre los servicios de atención al paciente del Texas Heart Institute en el St. Luke's Episcopal Hospital
Información en otros sitios Web:
MedlinePlus en español
www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/heartfailure.html
Fallo cardíaco
Última modificación: febrero 2010